Dos conceptos claros y directos
que La Razón de hoy, domingo 28 de abril, nos sirve en bandeja y listos para “tragar”.
Me dispongo esta mañana a ver que
se cuece en su edición digital. Lo primero que miro es su portada impresa (a la
que se puede acceder desde la misma web). La corona el titular: “Rajoy optó por el peor escenario para
ablandar la presión de Bruselas”. Ya me disponía a hacer de esa noticia mi
material de análisis en esta entrada cuando me fijo en la imagen, o en este
caso imágenes, que la acompañan. Segundos después me percato de que no
pertenecen a ese titular, sino a otro algo más abajo que reza (nunca mejor
dicho): “La esperanza de la España real”.
Y así, con tan solo seis palabras y en primera plana, la inclinación del
periódico no podría ser más transparente.
Lo que se muestra en concreto es
la fotografía de varias personas de cuello para arriba (tipo carné) y debajo de
la misma, el nombre y primer apellido, el empleo (o desempleo) y una breve declaración
de cada uno en relación a la situación actual de nuestro país (no me adentraré
a ciegas en el espinoso asunto racial porque no se especifica, pero a mi
entender también encontramos evidencias en ese aspecto). Claro que ninguno de
estos testimonios refleja un ataque directo al gobierno o una visión
íntegramente negativa, en todo caso, se proponen soluciones para “mejorar”. Así
se define “la España real”. La España que no alborota, que no rechista, que
está conforme con un panorama lo menos insostenible e injusto lo mires por
donde lo mires. La España cuyas palabras, no buenas pero tampoco malas, puede
permitirse publicar La Razón, siempre que respondan a sus intereses. Astuto
anzuelo al que van a picar aquellos que creen que lo que opine el ciudadano de
a pie importa a los de arriba.
La segunda cuestión concierne no
solo a La Razón, pues en el sensacionalismo
caen, por desgracia, hasta los diarios más influyentes. De hecho, es lógico si
sabemos que el morbo, el espectáculo… es lo que más vende. Tanto el periódico que
analizamos, como El País o El Mundo publicaban hoy en la página principal de su
edición digital la noticia, “Un hombre
dispara a dos policías ante la sede del Gobierno italiano”, acompañada por
la imagen de uno de esos policías tendido en el suelo, visible su herida y el
reguero de sangre que corre por el pavimento.
La pregunta: ¿es compatible el
conservadurismo del que hace gala La Razón con la sobreexposición y el impacto
que suponen este tipo de imágenes? Tal vez la respuesta se encuentre en que el
ansia de financiación de los medios impresos a causa de la crisis económica provoca
en los mismos que muchas veces no sepan ni lo que hacen. Los lectores son lo que
importa, o mejor dicho, los ingresos son lo que importa.
Aun así, podéis comprobar que no
he tenido que ahondar en el contenido de la noticia para probar que se nos
están intentando imponer unos valores de los que muchos no somos partidarios.
http://www.larazon.es/detalle_normal/noticias/2057509/internacional/un-hombre-dispara-a-dos-policias-ante-la-sede


No hay comentarios:
Publicar un comentario