Considero que la risa es un
potente mecanismo de defensa ante las dificultades. Reírnos de aquello que nos
produce aversión sin duda libera tensiones y garantiza, al menos, unos momentos
de desinhibición. La sátira, la caricaturización de instituciones o personajes
públicos, o más bien, de sus patinazos, produce esa extraña satisfacción en el
espectador, casi en tono malévolo, que reconforta y levanta el ánimo.
Andreu Buenafuente, humorista,
presentador y productor de televisión, condujo el late show de su mismo nombre, que muchos recordaremos, desde
septiembre de 2007 hasta el 30 de junio de 2011.
Al borde estuvo de los 1000 programas, y un día antes de llegar a su término,
el 29 de junio, su colaborador y también humorista Berto Romero, nos mostró en
su sección, de nombre “Bertovisión”, el perfecto retrato de la disparidad entre
medios (según que informaciones). Este espacio se caracterizaba por el sin fin
de comentarios jocosos que el colaborador hacía en relación a imágenes,
noticias, artículos, reportajes, y sobre todo errores de los principales diarios o revistas.
En este caso concreto se trataba
el debate sobre el estado de la nación (de 2011) entre José Luis Rodríguez
Zapatero y el actual presidente del gobierno, Mariano Rajoy, que lo acabó
ganando por cinco puntos, y que había tenido lugar el día anterior. Periódicos
como La Razón, El País o El Mundo, recogieron en gráficos la cantidad de veces
que ambos políticos mencionaron en sus discursos determinadas palabras
(referentes a temas de mayor repercusión o sensibilidad), a saber: ‘reformas’,
‘empleo’, ‘crisis’, ‘social’, ‘crecimiento’, ‘desempleo’, ‘parados’ etc. Lo que
llama la atención es el abismo que se dio entre algunos de los recuentos y el
hecho de que La Razón omitiera palabras que El País y El Mundo sí
contabilizaron, por ejemplo ‘España’ (esta vez, no me queda muy claro con qué
objetivo).
No se trata de información de
actualidad ni de contenido exclusivo de La Razón, pero sí veo importante
fijarse en este tipo de irregularidades, en la disparidad de un periódico a
otro al tartar datos supuestamente muy concretos e inamovibles. ¿Será que en su
momento a Zapatero no se le entendió nada en el debate y por eso se contaron
mal sus palabras, como se dijo en el programa?
Adjunto el video en el que
podemos apreciar con más detalle la situación, eso sí, en clave de humor.
Carla Sánchez Marful.
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